PELIS DE AMOR: ENTREVISTA A DANIEL ALBAREDA LARA

Cuando mi amigo Daniel Albareda me pidió que le maquetase el libro que planeaba hacer con adaptaciones tebeíles de un puñado de películas, no pudo hacerme más ilusión. Es una idea surgida de la pieza que hizo para CENICERO 3: una especie de parodia de memoria de Thelma & Louise (Ridley Scott, 1991). PELIS DE AMOR arranca con esta historieta, en su versión a todo color, y sigue con otras nueve. Tiene 52 páginas de tamaño A5. Lo podéis conseguir preguntando por él a Daniel o a mi mismo por Instagram. Y es una obra maestra: de las de carcajada sonora y preciosa estéticamente. Un artefacto perfecto.

PELIS DE AMOR combina el dibujo digital, del que Daniel está absolutamente enamorado (no dejéis de consultar algunos de sus fascinantes webcómics, como Jizzo the Kiddo o Satanic Virgin), con su pasión y, sobre todo, visión única de las películas que le apasionan. Daniel, además, escribe cuentos y poesía, pinta cuadros, ha autopublicado un porrón de fanzines y compone música 8-bit. No podía dejar pasar la ocasión de hacerle una pequeña entrevista, con motivo del lanzamiento del libro. Aquí la tenéis, en todo su esplendor.

Poco antes de que yo autoeditase mi primer fanzine Taza de hojalata, me regalaste varios de tus propios fanzines, un puñado de números de la antología de tebeos Mi lucha que, eventualmente, fue rebautizada como F.I.C.N.A.S.A. ¿Son estos fanzines tu primera obra autoeditada? ¿Cuándo empezaste y por qué?

— Mi lucha es mi primer fanzine editado, sí, del que me consta que quedan muy pocos ejemplares y del que estoy pensando en hacer algún tipo de reedición, o algo parecido. Como mucha gente que dibuja que conozco, empecé a hacerlo cuando supe cómo atarme los zapatos y a editarlos en formato fanzine al poco tiempo de ser mayor de edad, cuando estudiaba en las montañas, ji, ji.

Desde que conozco tu obra, exceptuando estos primeros fanzines y la pintura, parece que siempre tiendes al dibujo digital, sobretodo al dibujo con Paint o al pixel art. ¿Hay algun motivo concreto por el que prefieres este formato?

— Sí, hay algún motivo. A mí me gusta llamarlo hipnosis. En algún momento de los 90 me quedé hipnotizado con el Paintbrush del Windows 3.1 o 3.11, no recuerdo muy bien… También me quedé hipnotizado con el Autodesk Animator. Cogía el ratón y empezaba a hacer y arrastrar clicks mientras me reía por dentro. Creo que la última vez que lo hice fue hace pocas semanas. Eso sí, con un programa mucho más moderno, el Paint (en diferentes versiones, pues tengo varios PCs viejos). Las tipografías de los Paint son obras de arte con las que jugar, a disposición de cualquier usuario; y la interfaz de dibujo es como tener un boli de esos de colores, un montón de pinceles (bote de pintura incluido), paletas de varios tamaños y, aparentemente, infinitos lienzos blancos. Con precaución, recomiendo que lo prueben.

Entrando en PELIS DE AMOR, ¿cómo escogiste las diez películas que conforman el libro?

— La pregunta delicada… Así, en plan resumen, se podría decir que con cambios de estado de ánimo, ideas sobre distintos tipos y sensaciones de amor, el jodido desamor y ganas de reír. Y recuerdos de pelis. Digamos que la primera, TELMA Y LUIS, fue una especie de descripción exacta de lo mejor que sentía en aquel momento. Luego, días o semanas después, en Amsterdam, empecé a hacer las otras en cadena y del tirón, ji, ji.

¿Puedes explicar como es el proceso creativo que sigues desde que escoges una película hasta que la materializas en cinco páginas dibujadas con Paint?

— Pues mira, en el caso de PELIS DE AMOR hice unos croquis para cada película en una libreta con un Pilot. Con detallitos, pero con un trazo muy desmadre, muy garabato, confiando en mi memoria. Procedí a pasarlo a Paint y no cambió mucho. Fue un poco como pulir escritura automática de esa de posesiones. Y, en la mayoría o todas las pelis, el pulimiento lo hice de noche, tarde, tarde, al lado de la chimenea, con mi gato Marcel y tomando tés al estilo de Sri Lanka. Hubo, eso sí, una parte de documentación que consistió en googlear imágenes de alguna peli para revisar el vestuario de algún de personaje. Así rollo rigor, claro.

Lo más alucinante del libro, además de lo absolutamente cafre, directo y divertido que es, me parece el color. Parecerá broma, pero esta forma de colorear los fondos de todas las páginas y de fragmentar el libro a través de diversas paletas para dotarlo de ritmo y secuenciar la narrativa me recordó a la obra maestra Por culpa de una flor, de María Medem. ¿Cómo has trabajado el color para este proyecto?

— Gracias, gracias one more time.  A veure, en los dichosos croquis que creo haber medio explicado en la anterior pregunta, uno de los detallitos era poner opciones de color. Al pulirlos, una de las primeras fases era probar la combinación de colores del título de la peli, el perfil de las viñetas y el fondo. Y supongo que, al tener tan vistos los colores del Paint, los conozco como la gente que conoce los coches por el ruido del motor, los pájaros por su canto y esas cosas…

Ahora mismo, ¿tienes entre manos algún otro proyecto? ¿Qué es lo siguiente?

— Me gustaría ir a pintar muñequitos, monstruitos, waifus, Niños Dios y demonios a la Sagrada Família, pero todavía no sé muy bien cómo hacerlo. Eso es como a largo plazo. Así más tipo próximamente, estoy trabajando bien duro en unas recopilaciones de cuentos (Monstruos de la música, por ejemplo), en editar poemas para proyectarlos y cualquiera de los trabajos de los muchos que hago en el dichoso PLANET B1.


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