Empecé marzo con los lápices de las 64 páginas del próximo fanzine terminados, así que se podría decir que el tebeísmo va viento en popa. Creo que estos dos meses han sido los dos meses en los que más horas he pasado dibujando de toda mi vida. El trabajo con horario partido a jornada completa sigue ahí, pero no puedo pensar en otra cosa que no sea en llegar a casa y agarrar el lápiz… O, como estos últimos tres días, los bolígrafos y los pinceles.
La mala noticia es que me he dado cuenta de que el entintado va a ser un proceso más lento de lo que había previsto. La buena es que ya puedo enseñar las que serán las tres primeras páginas del fanzine. He redibujado completamente la primera para que sea coherente con los grosores de línea que voy a utilizar. Por motivos documentales, he decidido dejar la primera versión que entinté publicada, así que podéis jugar a buscar las diferencias…



Este pequeño prólogo da paso al grueso del tebeo, que retrocede algunas horas en el tiempo para explicar como Cowbollo ha acabado en este embrollo. Voy a intentar reservarme bastante a nivel narrativo para no estropear una lectura completa, porque creo que tiene bastantes volantazos dignos de experimentarse en condiciones. Dicho esto, seguro que encuentro la forma de ir haciendo avances puntuales sin desvelar demasiado en ese sentido. ¡Nos leemos!